ESCUELA SUPERIOR POLITÉCNICA DE CHIMBORAZO FACULTAD DE CIENCIAS PECUARIAS ESCUELA DE INGENIERÍA ZOOTÉCNICA


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1 ESCUELA SUPERIOR POLITÉCNICA DE CHIMBORAZO FACULTAD DE CIENCIAS PECUARIAS ESCUELA DE INGENIERÍA ZOOTÉCNICA EVALUACIÓN DE DIFERENTES NIVELES DE ABONO FOLIAR (BIOL) EN LA PRODUCCIÓN DE FORRAJE DEL Medicago Sativa EN LA ESTACIÓN EXPERIMENTAL TUNSHI TESIS DE GRADO Previa la obtención del titulo de: INGENIERO ZOOTECNISTA AUTOR: DOILE RIVELINO CHACÓN TIPÁN Riobamba Ecuador 2011

2 2 Esta Tesis fue aprobada por el siguiente Tribunal Ing. M.C. Byron Leoncio Díaz Monroy. PRESIDENTE DEL TRIBUNAL Dr. Luis Rafael Fiallos Ortega, PhD. DIRECTOR DEL TESIS Ing. M.C. Manuel Enrique Almeida Guzmán. ASESOR DE TESIS Riobamba, 11 de abril del 2011

3 3 AGRADECIMIENTO Gracias a Dios por ser la guía espiritual y un amigo incondicional que se necesita para escoger el camino correcto. Gracias a mis padres por ser mi apoyo y fuente de sabiduría, gracias a mis cuatro hermanos, a mi tía y a mi novia que han sabido brindarme su ayuda de forma desinteresada. Al Ing. Mcs. Luis Fiallos Phd. Director de ésta investigación, por su acertada y desinteresada dirección y a mi asesor de tesis Ing. Manuel Almeida, por sus apreciaciones científicas. A todos y a cada uno de mis maestros que a diario durante el transcurso de mi vida universitaria supieron enriquecer mis conocimientos. Quiero dejar constancia de mi profundo agradecimiento a la Escuela de Ingeniería Zootécnica, Facultad de Ciencias Pecuarias de la Escuela Superior Politécnica del Chimborazo que me ha dado la oportunidad de realizarme como profesional. Quiero agradecer a todos quienes de una u otra manera estuvieron a mi lado durante todo este tiempo hasta lograr esta meta. Doile R. Chacón T.

4 4 DEDICATORIA A mis padres Hermes y María por haber depositado en mí su confianza y apoyo. A mis hermanos Hemerson, Diego, Amada y Karla por su aliento y apoyo moral. A mi Tía Fabiola Tipán (+), a mis primos estuvieron brindándome su apoyo. y a todos mis familiares quienes A mi novia, una persona muy especial, que siempre ha estado a mi lado siendo el soporte para la culminación de mi carrera. Y a todos quienes de una u otra manera apoyaron mi vida universitaria y me proporcionaron su ayuda incondicional.

5 v 5 RESUMEN En la Estación Experimental Tunshi, perteneciente a la Escuela Superior Politécnica de Chimborazo, se evaluó en dos cortes consecutivos el efecto de tres niveles de abono foliar biol (200, 400 y 600 lt/ha), en el comportamiento productivo del pasto Medicago sativa (alfalfa), en prefloración, en comparación con un tratamiento control (sin aplicación de biol), para lo cual se empleó 16 parcelas experimentales de 12 m², distribuidas bajo un DBCA. Los resultados experimentales se sometieron a análisis de varianza y separación de medias con la prueba de Tukey. Determinándose que las plantas fertilizadas con biol, presentaron diferencias altamente significativas con las respuestas de las plantas del grupo control; por cuanto con la utilización de 200 lt/ha de biol, la alfalfa registró mejores respuestas en altura de planta (79.63 cm), tallos/planta (22.83), cobertura aérea (86.58%) y producción de forraje verde (8.42 tn/ha/corte y tn/ha/año); con 600 lt/ha, se consiguió mayor cobertura basal (26.71 %) y producción de forraje en materia seca (19.53 tn/ha/año). El número de cortes, no presentaron diferencias significativas en la altura de planta (de a cm), número de tallos/planta (20.35 frente a 20.31), y cobertura basal (de a %), pero presentaron diferencias altamente significativas en la cobertura aérea (85.46 frente a %) y producción de forraje verde (8.31 frente a 8.01 tn/ha/corte), con mejor respuesta en el segundo corte. Económicamente el mejor beneficio/costo (1.63), se obtuvo al aplicar 200 lt/ha de biol, por lo que se recomienda utilizar esta dosis en praderas de alfalfa, ya que se alcanza una mayor cantidad de forraje verde por corte y una alta rentabilidad económica.

6 vi 6 ABSTRACT In Tunshi Experimental Station, which belongs to the Escuela Superior Politecnica de Chimborazo, the effect of three levels of foliar installment biol (200, 400 and 600 it/ha) was evaluated in two consecutive cuts, in the productive behavior of the Medicago sativa (alfalfa) in pre/flowering, in comparison with a control treatment (without the application of biol), where 16 experimental parcels of 12 m2 were used, distributed under a DBCA. The experimental results were put under variance analysis and separation of averages with the Tukey test. Determining that plants fertilized with biol, presented highly significant differences with the answers of the control group plants; because with the use of 200 it /ha of biol, alfalfa registered better answers in plant height (79,63 cm), stems/plant (22.83), aerial coverage (86,58%) and green forage production (8,42 tn/ha/cut and 73,96 tn/ha/year); with (600 it/ha), bigger basal coverage was obtained (26,71%) and forage production in dry matter (19,53 tn/ha/year). The number of cuts, did not present significant differences in plant height (from 73,18 to 73,58 cm), number of stems/plant (20,35 against 20,31), and basal coverage (from 24,17 to 24,85%), but they presented highly significant differences in the aerial coverage (85,46 against 82,29%) and green forage production (8,31 against 8,01 tn/ha/cut), with a better answer in the second cut. Economically the best benefit/cost (1.63), was obtained when applying 200 It/ha of biol, reason why it is recommended to use this dose in alfalfa parcels, since a greater amount of green forage by cuts and a higher economic yield are reached.

7 7 Resumen Abstract Lista de Cuadros Lista de Gráficos Lista de Anexos CONTENIDO Pág. v vi vii viii ix I. INTRODUCCIÓN 1 II. REVISIÓN DE LITERATURA 16 A. ALFALFA (Medicago sativa) Definición e importancia Origen Escala taxonómica Morfofisiología Requerimientos edafoclimáticos 18 a. Área de cultivo 18 b. Tipo de suelos 18 c. Radiación solar 19 d. Temperatura 19 e. ph 19 f. Salinidad 20 g. Necesidades de agua Particularidades del cultivo 20 a. Preparación del terreno 21 b. Siembra 21 c. Cama de siembra 21 d. Época de siembra 22 e. Dosis de siembra 22 f. Profundidad de siembra 22 g. Densidad 23 h. Riego 23 i. Control de malas hierbas Momento adecuado para corte o pastoreo 24 a. Frecuencia del corte 25

8 8 b. Altura de corte Producción de forraje Valor nutritivo de la alfalfa Calidad de forraje 26 B. REQUERIMIENTOS NUTRITIVOS DE LA ALFALFA Nitrógeno Fósforo Potasio Calcio Zinc Azufre Boro Molibdeno Cobalto Manganeso y hierro Magnesio Cobre 33 C. ABONO ORGÁNICO Definición Ventajas y desventajas del abono orgánico Importancia de los abonos orgánicos Efectos de los abonos orgánicos Propiedades de los abonos orgánicos 36 a. Propiedades físicas 36 b. Propiedades químicas 37 c. Propiedades biológicas Tipos de abonos orgánicos 37 a. Estiércol 38 b. Compost 39 c. Turba 39 d. Extractos húmicos 39 e. Abonos verdes 39 f. Abonos orgánicos líquidos 40 g. Abonos foliares 40

9 9 E. EL BIOL Definición Objetivos del uso de biol Ventajas y desventajas del biol 42 a. Ventajas 42 b. Desventajas Tipos de biol 43 a. Biol biocida 43 b. Biol para suelo y hojas 43 c. Biol abono foliar Proceso de elaboración 44 a. Insumos 44 b. Elaboración artesanal de biol Cosecha del biol Almacenamiento del biol Composición del biol Uso del biol 47 a. Uso directo al suelo 48 b. Uso foliar 49 c. Uso en la semilla Precauciones del uso del biol 50 III. MATERIALES Y MÉTODOS 51 A. LOCALIZACIÓN Y DURACIÓN DEL EXPERIMENTO 51 B. UNIDADES EXPERIMENTALES 51 C. MATERIALES, EQUIPOS E INSUMOS Materiales Equipos 52 D. TRATAMIENTOS Y DISEÑO EXPERIMENTAL 52 E. MEDICIONES EXPERIMENTALES 53 F. ANÁLISIS ESTADÍSTICOS Y PRUEBAS DE SIGNIFICANCIA 54 G. PROCEDIMIENTO EXPERIMENTAL 54 H. METODOLOGÍA DE EVALUACIÓN Tiempo de ocurrencia de la prefloración Altura de la planta 55

10 10 3. Número de tallos por hoja Porcentaje de cobertura basal Porcentaje de cobertura aérea Producción de forraje verde y materia seca Análisis Beneficio/Costo 57 IV. RESULTADOS Y DISCUSIÓN 58 A. TIEMPO DE OCURRENCIA DE LA PREFLORACIÓN 58 B. ALTURA DE LA PLANTA EN LA PREFLORACIÓN 1 C. NÚMERO DE TALLOS POR PLANTA 2 D. COBERTURA BASAL 1 E. COBERTURA AÉREA 1 F. PRODUCCIÓN DE FORRAJE 1 1. Materia verde por corte 1 2. Materia verde por año 1 3. Materia seca 1 G. ANÁLISIS ECONÓMICO 1 V. CONCLUSIONES 1 VI. RECOMENDACIONES 2 VII. LITERATURA CITADA 3 ANEXOS 71

11 vii 11 LISTA DE CUADROS Nº Pág. 1. COMPOSICIÓN DE LA MATERIA SECA DE HOJAS Y TALLOS DE LA ALFALFA ESTADOS FISIOLÓGICOS Y CALIDAD FORRAJERA DE LA ALFALFA REQUERIMIENTOS DE MACRO Y MICRONUTRIENTES EN FUNCIÓN DE LA PRODUCCIÓN DE ALFALFA CANTIDADES DE LOS INGREDIENTES DEL BIOL ABONO FOLIAR COMPOSICIÓN BIOQUÍMICA DEL BIOL PROVENIENTE DE ESTIÉRCOL (EB) Y DE ESTIÉRCOL + ALFALFA (EB+A) CONDICIONES METEREOLÓGICAS DE LA ESTACIÓN EXPERIMENTAL TUNSHI DE LA ESPOCH CARACTERÍSTICAS DEL SUELO ESQUEMA DEL EXPERIMENTO POR CORTE ESQUEMA DEL ADEVA COMPORTAMIENTO PRODUCTIVO DEL PASTO Medicago sativa (ALFALFA), EN LA FASE DE PREFLORACIÓN, POR EFECTO DEL EMPLEO DE DIFERENTES NIVELES DE ABONO FOLIAR BIOL EN DOS CORTES DE EVALUACIÓN ANÁLISIS ECONÓMICO DE LA PRODUCCIÓN ANUAL DE FORRAJE DEL Medicago sativa (ALFALFA), POR EFECTO DE LA APLICACIÓN DE DIFERENTES NIVELES DE FERTILIZACIÓN FOLIAR CON BIOL. 65

12 viii 12 LISTA DE GRÁFICOS Nº Pág. 1. Comportamiento del tiempo de ocurrencia de la prefloración (días), de la alfalfa (Medicago sativa), por efecto de diferentes niveles de abono foliar (Biol) Comportamiento de la altura de planta (cm), de la alfalfa (Medicago sativa), por efecto de diferentes niveles de abono foliar (Biol) Comportamiento del número de tallos/planta, de la alfalfa (Medicago sativa), por efecto de diferentes niveles de abono foliar (Biol) Comportamiento de la cobertura basal (%), de la alfalfa (Medicago sativa), por efecto de diferentes niveles de abono foliar (Biol) Comportamiento de la cobertura aérea (%), de la alfalfa (Medicago sativa), por efecto de diferentes niveles de abono foliar (Biol) Comportamiento de la producción de forraje verde por corte (tn/ha), de la alfalfa (Medicago sativa), por efecto de diferentes niveles de abono foliar (Biol) Producción de forraje verde por año (tn/ha), de la alfalfa (Medicago sativa), por efecto de diferentes niveles de abono foliar (Biol) Comportamiento de la producción de forraje en materia seca por año (tn/ha), de la alfalfa (Medicago sativa), por efecto de diferentes niveles de abono foliar (Biol). 63

13 13 ix LISTA DE ANEXOS Nº 1. Comportamiento productivo del pasto Medicago sativa (alfalfa), en la fase de prefloración, por efecto del empleo de diferentes niveles de abono foliar Biol, en dos cortes de evaluación. 2. Análisis estadísticos de los días a la presentación de la prefloración de la alfalfa (Medicago sativa), por efecto de diferentes niveles de abono foliar (Biol), medidos en dos cortes consecutivos. 3. Análisis estadísticos del número de tallos/planta (Nº), a la prefloración de la alfalfa (Medicago sativa), por efecto de diferentes niveles de abono foliar (Biol), medidos en dos cortes consecutivos. 4. Análisis estadísticos de la altura de planta (cm), a la prefloración de la alfalfa (Medicago sativa), por efecto de diferentes niveles de abono foliar (Biol), medidos en dos cortes consecutivos. 5. Análisis estadísticos de la cobertura aérea (%), a la prefloración de la alfalfa (Medicago sativa), por efecto de diferentes niveles de abono foliar (Biol), medidos en dos cortes consecutivos. 6. Análisis estadísticos de la cobertura basal (%), a la prefloración de la alfalfa (Medicago sativa), por efecto de diferentes niveles de abono foliar (Biol), medidos en dos cortes consecutivos. 7. Análisis estadísticos de la producción de forraje verde por corte (tn/ha/corte), a la prefloración de la alfalfa (Medicago sativa), por efecto de diferentes niveles de abono foliar (Biol), medidos en dos cortes consecutivos. 8. Análisis estadísticos de la producción de forraje verde por año (tn/ha/año), a la prefloración de la alfalfa (Medicago sativa), por efecto de diferentes niveles de abono foliar (Biol), medidos en dos cortes consecutivos. 9. Análisis estadísticos de la producción de forraje en materia seca por año (tn/ha/año), a la prefloración de la alfalfa (Medicago sativa), por efecto de diferentes niveles de abono foliar (Biol), medidos en dos cortes consecutivos. 10. Análisis estadísticos del número de cortes (Nº), a la prefloración de la alfalfa (Medicago sativa), por efecto de diferentes niveles de abono foliar (Biol), medidos en dos cortes consecutivos. 11. Reporte del laboratorio LAB-CESTTA, del contenido de materia seca (%), de la alfalfa por efecto del empleo de diferentes niveles de abono foliar (Biol).

14 14 I. INTRODUCCIÓN El importante incremento de la población mundial en los últimos años viene exigiendo un constante reto a la agricultura para proporcionar un mayor número de alimentos, tanto en cantidad como en calidad. Desde el inicio del siglo XIX, la población mundial se ha incrementado un 550 por cien, habiendo pasado de millones a millones en la actualidad, con unas previsiones de que se alcancen entre nueve y diez millones de habitantes en el año Para alcanzar el reto de poder incrementar la producción agrícola para abastecer al crecimiento de la población, únicamente existen dos factores posibles: aumentar las superficies de cultivo, posibilidad cada vez más limitada sobre todo en los países desarrollados, lo que iría en detrimento de las grandes masas forestales; y, proporcionar a los suelos fuentes de nutrientes adicionales en formas asimilables por las plantas, para incrementar los rendimientos de los cultivos ( 2010). En el mismo sentido, en el Ecuador se busca fuentes de alimentación baratas y de excelente calidad para el ganado, lo cual sin duda son los pastos, recurso que en la mayoría de las unidades productivas ganaderas son introducidas y mal manejadas, para superar esta situación es necesario realizar investigaciones que permita el aprovechamiento y uso racional de alternativas de producción forrajeras. Para que las plantas crezcan fuertes y sanas es necesario un suelo fértil que les brinde todos los nutrientes que necesitan. Entre las alternativas más recomendables en el manejo sostenible del recurso suelo, está la aplicación de abonos orgánicos con la finalidad de mejorar y recuperar la fertilidad natural de los suelos, utilizando materiales e insumos locales para disminuir progresivamente el uso de los fertilizantes químicos, causantes de la degradación de áreas cultivables y muy dañinos para el medio ambiente (Álvarez, F. 2010). Una de las posibilidades de desarrollo agrícola y ganadero, es el uso del biol, que por su gran bondad bioestimulante, ayuda a mejorar el crecimiento y desarrollo de las plantas, producido en forma natural y económica. Para su preparación se

15 152 utilizan insumos que se encuentran disponibles en el campo, como: el estiércol fresco, ceniza y agua, enriqueciendo mediante la adición de leche, orina entre otros (Colque, T. et al. 2005). En particular, en el Ecuador, la intensificación productiva exige la obtención de mayor cantidad de forraje, mediante técnicas sustentables y sostenibles que beneficien económicamente a los ganaderos, pero persistentemente cuidando y manteniendo la ecología, es por esta razón que la utilización de fertilizantes orgánicos foliares como biol y el aprovechamiento de los pastos naturalizados, es una fortaleza para el incremento de la oferta de pasto y la reducción de los costos de producción. La importancia del cultivo de la alfalfa va desde su interés como fuente natural de proteínas, fibra, vitaminas y minerales; así como su contribución paisajística y su utilidad como cultivo conservacionista de la fauna. Además de la importante reducción energética que supone la fijación simbiótica del nitrógeno para el propio cultivo y para los siguientes en las rotaciones de las que forma parte. Por ser una especie pratense y perenne, su cultivo aporta elementos de interés como limitador y reductor de la erosión y de ciertas plagas y enfermedades de los cultivos en rotación ( 2010). Por lo anotado, en el presente trabajo se plantearon los siguientes objetivos: - Evaluar diferentes niveles de abono foliar (biol), en la producción de forraje del Medicago sativa en la Estación Experimental Tunshi. - Establecer el comportamiento productivo de la alfalfa en prefloración, con la utilización de diferentes niveles de aplicación del abono foliar biol (200, 400 y 600 lt/ha). - Determinar su rentabilidad a través del indicador beneficio/costo.

16 163 II. REVISIÓN DE LITERATURA A. ALFALFA (Medicago sativa) 1. Definición e importancia Cornacchione, M. (2010), indica que la alfalfa es un cultivo que por sus características, sería deseable que esté presente en todas las cadenas forrajeras de los sistemas dedicados a la producción de carne y leche. Sin embargo no todas las regiones son aptas para su establecimiento, dado que existen limitantes de tipo agroclimáticas. Duarte, G. (2010), manifiesta que la alfalfa y las pasturas con esta leguminosa fueron, por más de un siglo, los forrajes básicos utilizados extensivamente como fuente de nutrientes para el ganado. En la actualidad se mantiene su vigencia en los planteos productivos de carne o leche que requieren producción de pasto en calidad y cantidad. Para intensificar su cultivo es necesario conocer los factores que pueden condicionar su performance. 2. Origen Tenorio, J. (2007), señala que la alfalfa tiene su área de origen en Asia Menor y sur del Caúcaso, abarcando países como Turquía, Irak, Irán, Siria, Afganistán y Pakistán. Los persas introdujeron la alfalfa en Grecia y de ahí pasó a Italia en el siglo IV a. C. La gran difusión de su cultivo fue llevada a cabo por los árabes a través del norte de África, llegando a España donde se extendió a toda Europa. En cambio, (2011), indica que la alfalfa procede de Irán, donde probablemente fue adoptada para el uso por parte del humano durante la edad del bronce para alimentar a los caballos procedentes de Asia Central. Según Plinio el Viejo, fue introducida en Grecia alrededor del 490 A. C., durante la Primera Guerra Mundial, posiblemente en forma de semillas llegadas con el forraje de la caballería persa. Pasó a ser un cultivo habitual destinado a la alimentación de los caballos.

17 Escala taxonómica (2011), reporta que la alfalfa presenta la siguiente escala taxonómica: Reino: Plantae División: Magnoliophyta Clase: Magnoliopsida Subclase: Rosidae Orden: Fabales Familia: Fabaceae Subfamilia: Faboideae Tribu: Trifolieae Género: Medicago Especie: Sativa Nombre binomial: Medicago sativa L. Subespécies: M. sativa subsp. ambigua M. sativa subsp. microcarpa M. sativa subsp. sativa L. M. sativa subsp. varia 4. Morfofisiología (2010), indica que la alfalfa pertenece a la familia de las leguminosas. Se trata de una planta perenne, vivaz y de porte erecto. La raíz es pivotante, robusta y muy desarrollada (hasta 5 m de longitud), con numerosas raíces secundarias. Posee una corona que sale del terreno, de la cual emergen brotes que dan lugar a los tallos. Los tallos son delgados y erectos para soportar el peso de las hojas, además son muy consistentes, por tanto es una planta muy adecuada para la siega. Las hojas son trifoliadas, con márgenes lisos y con bordes superiores ligeramente dentados. Las flores son de color azul o púrpura, con inflorescencias en racimos que nacen en las axilas de las hojas (2011), sostiene que la alfalfa llega a alcanzar una altura

18 185 de 1 metro, desarrollando densas agrupaciones de pequeñas flores púrpuras. Sus raíces suelen ser muy profundas, pudiendo medir hasta 4,5 metros. De esta manera, la planta es especialmente resistente a la sequía. Tiene un genoma tetraploide. Como todas las leguminosas, sus raíces poseen nódulos conteniendo las bacterias Sinorhizobium meliloti, con habilidad de fijar nitrógeno, produciendo alimento alto-proteico, sin importar el nitrógeno disponible en el suelo. Su habilidad fijadora de nitrógeno (incrementando el N del suelo) y su uso como forraje animal mejora la eficiencia de la agricultura. 5. Requerimientos edafoclimáticos a. Área de cultivo De acuerdo a (2010), el área de cultivo es muy amplia, abarca casi todas las zonas de clima templado, calido a templado frío y llegando a ambientes sudhúmedos. b. Tipo de suelos Cornacchione, M. (2010), indica que la alfalfa se adapta a diferentes condiciones de suelo, siendo los más aptos los de textura franca. Una condición importante es que tengan buen drenaje y que sean lo suficientemente profundos para permitir un normal desarrollo radicular. La especie no prospera satisfactoriamente cuando existe algún impedimento en el perfil que pueda restringir su desarrollo. Los impedimentos pueden ser de tipo: mecánico (tosca, horizontes densos), físico (falta de aireación, exceso de humedad, saturación temporaria por la napa freática), o químico (acidez, alcalinidad elevada). Estos factores no sólo disminuyen la producción sino también la persistencia, ya que las plantas están imposibilitadas de acumular reservas para un aprovechamiento intensivo. (2010), indica que la alfalfa requiere suelos profundos y bien drenados, aunque se cultiva en una amplia variabilidad de suelos. Los suelos con menos de 60 cm. de profundidad no son aconsejables para la alfalfa.

19 196 c. Radiación solar La radiación solar es un factor muy importante que influye positivamente en el cultivo de la alfalfa, pues el número de horas de radiación solar aumenta a medida que disminuye la latitud de la región. La radiación solar favorece la técnica del presecado en campo en las regiones más cercanas al ecuador, y dificulta el secado en las regiones más hacia el norte ( 2010). d. Temperatura La semilla germina a temperaturas de 2 a 3º C, siempre que las demás condiciones ambientales lo permitan. A medida que se incrementa la temperatura la germinación es más rápida hasta alcanzar un óptimo a los 28 a 30 ºC. Temperaturas superiores a 38º C resultan letales para las plántulas. Existen variedades de alfalfa que toleran temperaturas muy bajas (-10º C). La temperatura media anual para la producción forrajera está en torno a los 15º C. Siendo el rango óptimo de temperaturas, según las variedades de 18 a 28º C ( 2010). e. ph (2010), manifiesta que el ph óptimo del cultivo es de 7.2, recurriendo a encalados siempre que el ph baje de 6.8, además los encalados contribuyen a incrementar la cantidad de iones de calcio en el suelo disponibles para la planta y reducir la absorción de aluminio y manganeso que son tóxicos para la alfalfa. Existe una relación directa entre la formación de nódulos y el efecto del ph sobre la alfalfa. La bacteria nodulante de la alfalfa es Rhizobium meliloti, esta especie es neutrófila y deja de reproducirse por debajo de ph 5. Por tanto si falla la asimilación de nitrógeno la alfalfa lo acusa. Duarte, G. (2010), indica que el ph del suelo condiciona el rendimiento y la salud de la alfalfa, debido a su impacto en la dinámica de los nutrientes (fundamentalmente, en el calcio y el fósforo) y al determinar la viabilidad de la nodulación. Las bacterias no pueden sobrevivir a bajos niveles de ph. En esas

20 20 7 condiciones no hay fijación de nitrógeno y la planta lo tiene que extraer del suelo para poder formar sus proteínas. f. Salinidad La alfalfa es muy sensible a la salinidad, cuyos síntomas comienzan con la palidez de algunos tejidos, la disminución del tamaño de las hojas y finalmente la parada vegetativa con el consiguiente achaparrado. El incremento de la salinidad induce desequilibrios entre la raíz y la parte aérea (Tenorio, J. 2007). g. Necesidades de agua Cornacchione, M. (2010), indica que la alfalfa tiene un alto coeficiente de transpiración, es decir presenta una baja eficiencia de conversión de agua en materia seca. Requiere alrededor de 850 lt de agua por kg de materia seca (MS), formada, lo que supone una demanda de mm/kg de MS, pudiendo variar según las estaciones del año de acuerdo a la demanda evaporativa. Según Duarte, G. (2010), la alfalfa es una especie de gran plasticidad, que puede prosperar desde las regiones semiáridas hasta las húmedas (es decir, en un rango óptimo de entre 500 y 1000 milímetros por año) y requiere suelos bien aireados. Esta leguminosa no desarrolla bien en suelos de textura fina. La alfalfa está adaptada morfológica y fisiológicamente para resistir prolongados déficit hídricos, como consecuencia de que sus raíces pueden penetrar profundamente en el perfil del suelo y están en condiciones de extraer agua desde más de dos y cuatro metros, a partir del segundo y del tercer año, respectivamente. 6. Particularidades del cultivo Para una correcta utilización de la alfalfa es importante considerar algunos aspectos relacionados con el crecimiento de la planta y la evolución de las reservas en la raíz, la determinación del momento más adecuado del aprovechamiento y sus implicancias sobre la producción y calidad de forraje y la persistencia del cultivo ( (2010).

21 21 8 De igual manera Duarte, G. (2010), señala que para conseguir una alta productividad se debe asegurar una adecuada preparación de la cama de siembra, analizar la necesidad de fertilización, controlar la calidad de la semilla, ajustar la densidad de siembra y cuidar el manejo inicial. a. Preparación del terreno Tenorio, J. (2007), señala que antes de realizar la siembra es necesario conocer las características del terreno, contenido de fósforo y potasio, condiciones de drenaje y sobre todo el ph. Las labores de preparación del terreno se inician con un subsolado (para remover las capas profundas sin voltearlas ni mezclarlas), que mejorará las condiciones de drenaje y aumentará la capacidad de almacenamiento de agua del suelo. Esta labor es muy importante en el cultivo de la alfalfa, pues las raíces son muy profundas y subsolando se favorece que estas penetren con facilidad. Conviene aplicar el abonado de fondo y el encalado dos meses antes de la siembra para permitir su descomposición y estar a disposición de la plántula después de la germinación ( 2010). b. Siembra Se adapta a diversos sistemas de siembra, prefiriendo la siembra convencional pero tolerando la siembra con cobertura, además, la semilla puede distribuirse en el surco o bien al voleo ( 2010). c. Cama de siembra La condición óptima de la cama de siembra es aquella que permite depositar la semilla en la profundidad adecuada y en un íntimo contacto con el suelo, generando un ambiente de desarrollo sin limitantes. Para esto último se requiere que esté libre de malezas, sin impedimentos físicos subsuperficiales, con óptima condición de humedad, con bajo nivel de cobertura de rastrojo y con una superficie firme. La eliminación de las compactaciones subsuperficiales favorece

22 22 9 el normal enraizamiento y la exploración de un mayor volumen del suelo. La condición de humedad y la cobertura están relacionadas con el cultivo antecesor, que debe finalizar su ciclo lo suficientemente temprano como para permitir recargar el perfil con humedad, dejar un rastrojo lo menos voluminoso posible y no condicionar la fecha de siembra (Duarte, G. 2010). d. Época de siembra Duarte, G. (2010), indica que la alfalfa germina en el rango de temperaturas que se encuentra entre los 5 y 35 C. El óptimo se ubic a entre los 19 y 25 C, y en los 10 C está el mínimo requerido para su normal creci miento inicial. Como es sensible al frío en la etapa de cotiledón y de la primera hoja unifoliada, debería superar esos estadios antes que se produzcan las heladas. e. Dosis de siembra Duarte, G. (2010), indica que es común observar excelentes alfalfares establecidos con 4 a 5 kilos/ha de semilla pura, empleando tecnología de punta. Tenorio, J. (2007), señala que en siembras asociadas con gramíneas la dosis de alfalfa es de 6 a 8 kg/ha en praderas con pastoreo, y de 12 a 16 kg/ha en el caso de praderas de siega. f. Profundidad de siembra Tenorio, J. (2007), señala que la profundidad de siembra depende del tipo de suelo: en terrenos pesados la profundidad está comprendida entre 1.0 a 1.25 cm, en terrenos ligeros o arenosos, la profundidad será de 2.5 cm. Duarte, G. (2010), en cambio indica que la profundidad de siembra de alfalfa es el gran problema para resolver a campo, porque desde que la semilla germina decrecen sus reservas hasta que la planta forma hojas verdes y se independiza de ellas. Eso hace que en todas las plántulas exista un periodo crítico en el cual las reservas son bajas y el área fotosintetizante no es suficiente. Cualquier adversidad, como una sequía, ataque de insectos o altas temperaturas, entre

23 23 10 otros factores, puede provocar pérdidas importantes. Por eso es necesario acortar al máximo esa etapa. Y como el tamaño de la semilla y el tipo de suelo interactúan con la profundidad, la mejor eficacia de la implantación se logra en los suelos livianos y con semillas grandes. g. Densidad Si bien las altas densidades de siembra permiten un aprovechamiento inicial más rápido, las poblaciones alcanzadas no son superiores una vez que la pradera está establecida. La competencia que se establece entre plantas, primero a nivel radical, y luego por la luz, determinará la densidad de plantas final al año. En la pradera el stand de 30 a 70 plantas establecidas por metro cuadrado es suficiente para alcanzar máximos rendimientos de forraje. Entonces, es posible disminuir sensiblemente la densidad de siembra, pero siempre que se controlen adecuadamente los otros factores que causan la inseguridad del establecimiento. Por otra parte, es común observar excelentes alfalfares establecidos con 4-5 kilos por hectárea de semilla pura por hectárea y empleando la tecnología disponible (Duarte, G. 2010). h. Riego (2010), indica que la cantidad de agua aplicada depende de la capacidad de retención de agua por el suelo, de la eficiencia del sistema de riego y de la profundidad de las raíces. En áreas húmedas el riego retiene la producción durante los periodos secos cuando la lluvia no proporciona la humedad suficiente para una elevada producción. En áreas con estaciones húmedas y secas definidas el riego proporciona seguridad en caso de sequía durante la estación normalmente húmeda y para una producción de heno o pasto durante la estación seca. - El aporte de agua en caso de riego por inundación es de 1000 m 3 /ha. - En riego por aspersión será de 880 m 3 /ha. Además, señala que la alfalfa requiere la administración hídrica de forma

24 24 11 fraccionada, ya que sus necesidades varían a lo largo del ciclo productivo. Si el aporte de agua está por encima de las necesidades de la alfalfa disminuye la eficiencia de la utilización del agua disponible. i. Control de malas hierbas El control de las malas hierbas durante la nascencia del cultivo se realiza aplicando las técnicas culturales adecuadas. En los cultivos establecidos, la invasión de las malas hierbas en el alfalfar se produce antes del rebrote de primavera, debilitando a la alfalfa y retrasando su crecimiento. Las malas hierbas de verano perjudican a los alfalfares de riego, siendo las más perjudiciales las gramíneas perennes del verano tipo gramas, que se desarrollan bien con las elevadas temperaturas de esta época. Si el cultivo de destina a la producción de heno o a la deshidratación, el tratamiento herbicida se recomienda durante el segundo o tercer año. El empleo de herbicidas depende del tipo de hierba y del estado vegetativo de la alfalfa ( 2010). 7. Momento adecuado para corte o pastoreo (2010), reporta que es importante que la pastura de alfalfa se desarrolle hasta plena floración antes de la primera utilización, para favorecer el crecimiento y fortalecimiento del sistema radicular de las plantas que le permitan abastecer las necesidades del abundante crecimiento de follaje en la primavera. Si el aprovechamiento es mediante el pastoreo directo con animales, se torna necesario extremar los cuidados en cuanto a la carga animal, el período de pastoreo y la altura de consumo utilizado, de manera de disminuir el riesgo de muerte de las jóvenes plantas. Cornacchione, M. (2010), indica que la época en que la alfalfa puede florecer, el momento de corte o inicio de pastoreo debe determinarse guiándose por la floración. En el resto del año, el indicador del momento más adecuado de aprovechamiento es la aparición de los rebrotes de corona. Con fines prácticos, se recomienda cortar o pastorear cuando en el cultivo aparecen las primeras flores, que equipara al 10% de floración.

25 12 25 a. Frecuencia del corte La frecuencia del corte varía según el manejo de la cosecha, siendo un criterio muy importante junto con la fecha del último corte para la determinación del rendimiento y de la persistencia del alfalfar. Los cortes frecuentes implican un agotamiento de la alfalfa y como consecuencia una reducción en su rendimiento y densidad. Cuanto más avanzado es el estado vegetativo de la planta en el momento de defoliación, más rápido tiene lugar el rebrote del crecimiento siguiente. El rebrote depende del nivel de reservas reduciéndose éstas cuando los cortes son frecuentes (Tenorio, J. 2007). b. Altura de corte La altura de corte resulta un factor crítico si se corta frecuentemente en estados tempranos de crecimiento, pues implica una reducción en el rendimiento y una disminución de la densidad de plantas del alfalfar a causa de las insuficientes reservas acumuladas en los órganos de almacenamiento. La máxima producción se obtiene con menores alturas de corte y cortadas a intervalos largos ( 2010). 8. Producción de forraje Di Nucci, E. y Valentinuz, O. (2010), señalan que la acumulación de forraje es la respuesta del genotipo al medio ambiente. Mientras la radiación solar, a través de la fotosíntesis, es la fuerza primaria que determina el límite superior de la productividad potencial, la temperatura y las lluvias cumplen un rol modulador en la determinación del potencial productivo registrado en un sitio. La producción promedio anual de forraje de alfalfa (Medicago sativa L.), en suelos molisoles es de 10 tn MS/ha, con máximos y mínimos de 18 y 6 tn MS/ha. De igual manera (2010), señala que dependiendo de las condiciones ambientales y las características de la variedad, puede producir entre 8 y 15 tn de forraje verde por temporada, pudiendo incluso llegar a las 20 tn. García, F. y Cangiano, C. (2010), dentro de los componentes del rendimiento de

26 26 13 la alfalfa en la etapa de prefloración registró, 28.3 tallos por planta, con una altura de 59.9 cm cada uno. 9. Valor nutritivo de la alfalfa La alfalfa es una excelente planta forrajera que proporciona elevados niveles de proteínas, minerales y vitaminas de calidad. Su valor energético también es muy alto estando relacionado con el valor nitrogenado del forraje. Además es una fuente de minerales como: calcio, fósforo, potasio, magnesio, azufre, etc. Los elevados niveles de ß-carotenos (precursores de la vitamina A), influyen en la reproducción de los bovinos (Tenorio, J. 2007). En el cuadro 1, se muestra la composición de la materia seca de hojas y tallos de la alfalfa. Cuadro 1. COMPOSICIÓN DE LA MATERIA SECA DE HOJAS Y TALLOS DE LA ALFALFA. Contenido en materia seca (%) Nutriente Hojas Tallos Proteína bruta Grasa bruta Extracto no nitrogenado Fibra bruta Cenizas Fuente: (2010). 10. Calidad de forraje (2010), indica que si se pretende acceder a mejor calidad forrajera los aprovechamientos se deben anticipar a la etapa de botón floral, con la precaución de respetar un descanso mínimo para no afectar la persistencia de la pastura de alfalfa, por cuanto su calidad nutritiva dependerá de la edad o estado fisiológico en el que se le corte, como se aprecia en el cuadro 2.

27 14 27 Cuadro 2. ESTADOS FISIOLÓGICOS Y CALIDAD FORRAJERA DE LA ALFALFA. Estado PB, % FDA, % FDN, % Principio de floración % de floración Madurez PB: Proteína bruta FDA: Fibra detergente ácido FDN: Fibra detergente neutro Fuente: (2010). B. REQUERIMIENTOS NUTRITIVOS DE LA ALFALFA (2010), indica que los requerimientos nutricionales varían según el nivel de producción y el manejo a que es sometido el cultivo. Bajo cualquier sistema de aprovechamiento hay una demanda continua de nutrientes durante todo el ciclo de producción, pero la intensidad de esa demanda cambia en función de las condiciones ambientales y el estado de desarrollo de la planta. La necesidad también varía con las épocas del año. Las necesidades son máximas cuando la alfalfa se usa exclusivamente para corte, porque no existe un reciclado de nitrógeno a través de la orina o del potasio y del fósforo mediante la bosta. Estos últimos se pueden reciclar en un 70 u 80 por ciento (Duarte, G. 2010). Moreno, G. y Talbot, M. (2010), reporta que los requerimientos de macro y micronutrientes en función de la producción de Alfalfa, son los que se observa en el cuadro Nitrógeno (2009), señala que el nitrógeno es el elemento químico más importante ya que está relacionado con una gran cantidad de funciones básicas. Entre las más importantes están el crecimiento de la planta, la formación de la clorofila y la actividad fotosintética. La alfalfa, como todas las legu

28 15 28 Cuadro 3. REQUERIMIENTOS DE MACRO Y MICRONUTRIENTES EN FUNCIÓN DE LA PRODUCCIÓN DE ALFALFA. Producción de Requerimiento de nutrientes, Kg/ha. forraje, Tn./ha N P K Ca Mg S B Cu Hasta a a a a de Fuente: Moreno, G. y Talbot, M. (2010). minosas, obtiene el nitrógeno mediante su relación simbiótica con una bacteria del género Rizobium, que no sobrevive a bajos niveles de ph. Gracias a esta simbiosis, la fertilización con nitrógeno no es primordial, pero es preciso verificar que la nodulación sea suficiente para que la alfalfa obtenga la cantidad necesaria de este nutriente ( 2009). Duarte, G. (2010), reporta que la alfalfa obtiene el nitrógeno mediante su relación simbiótica con el Rizobium. Los excedentes quedan en el suelo y la cantidad fijada depende del número de plantas que tiene la pastura. 2. Fósforo El elemento más importante para el cultivo es el Fósforo, determinante para un establecimiento exitoso y buen desarrollo radicular. En la Argentina existen zonas con marcado déficit de nutrientes, presente en cantidades inferiores a 18 ppm. lo que torna necesario la práctica de la fertilización ( 2010). El fósforo es necesario para lograr un establecimiento exitoso y un buen desarrollo de las raíces. Además en condiciones adversas como suelos fríos o sequías, que reducen la absorción de los nutrientes- ayuda a que continúe el desarrollo radicular y se asegure la supervivencia de la planta ( 2009).

29 16 29 Por su parte, (2010), manifiesta que la fertilización fosfórica es muy importante en el año de establecimiento del cultivo, pues asegura el desarrollo radicular. Como el fósforo se desplaza muy lentamente en el suelo se recomienda aplicarlo en profundidad incluso en el momento de la siembra con la semilla. En alfalfares de regadío con suelos arcillosos y profundos la dosis de P205 de fondo para todo el ciclo de cultivo es de 150 a 200 kg/ha. 3. Potasio Moreno, G. y Talbot, M. (2010), indican que el potasio es el nutriente requerido en mayores cantidades para lograr una alta producción. El potasio esta presente en la planta en una concentración mayor a la de cualquier otro elemento mineral, con la posible excepción del Nitrógeno. Por lo que, con frecuencia el Potasio es el elemento mineral clave para la obtención de máximos rindes y calidad en alfalfa. Con cortes frecuentes en un estadio juvenil del alfalfar la concentración de Potasio en la planta ha resultado ser alta, aumentando la importancia de la fertilización potásica. Si el potasio no se encuentra presente en cantidades adecuadas, el alfalfar rápidamente se degrada y es reemplazado por malezas. Este fenómeno es más marcado en pasturas mixtas, en donde las gramíneas son capaces de eliminar competitivamente a la alfalfa en la absorción de potasio. Las funciones del potasio en la planta son: - Síntesis y degradación de carbohidratos y traslocación de almidón resultando en mayor área foliar y en un retraso en la senescencia de la hoja. - Metabolismo del Nitrógeno y síntesis de proteínas reduciendo los ni-veles de nitrógeno no proteico. - Estimula la fijación de Nitrógeno. - Control y regulación de la actividad de numerosos nutrientes minerales esenciales. - Esencial para muchos sistemas enzimáticos - Promoción del crecimiento de meristemas jóvenes. - Aumenta la EUA, la resistencia al frío y la longevidad del alfalfar. - Mejora la resistencia a enfermedades e insectos.

30 Calcio Moreno, G. y Talbot, M. (2010), indica que el Calcio es fundamental para la iniciación del nódulo más que para su desarrollo. Beneficia la fijación de nitrógeno y esta muy ligado al ph del suelo, regulando la disponibilidad de otros elementos. De igual manera Duarte, G. (2010), señala que el calcio es vital para la fijación del nitrógeno y para promover el desarrollo radicular. 5. Zinc Moreno, G. y Talbot, M. (2010), reportan que el zinc juega un importante rol en varios sistemas enzimáticos de la planta. Crecimiento reducido y variación en la concentración de Auxinas están asociados a deficiencia de zinc. Asimismo plantas con deficiente aprovisionamiento de zinc presentan disminución en la absorción de agua. La mayoría de los suelos tienen ni-veles adecuados de zinc, pero suelos muy meteorizados y de textura gruesa que han sido cultivados intensamente, usualmente bajo riego, son actualmente bajos en zinc. La disponibilidad de zinc puede ser un problema en suelos calcáreos y altos niveles de fósforo pueden inducir deficiencias en Zinc. 6. Azufre (2009), manifiesta que el azufre interviene en la síntesis de las proteínas y es deficitario en los suelos arenosos. Los problemas por deficiencia se acentúan a partir del segundo año de cultivo. Sus síntomas de carencia suelen coincidir con los de nitrógeno. Si se añade sulfato amónico, el suelo se enriquece lo suficiente para cubrir las necesidades de la planta ( (2010). Moreno, G. y Talbot, M. (2010), sostiene que otras funciones del azufre son: - Mejorar la eficiencia de uso del P

31 Mejorar la calidad del forraje así como el aumento de peso de los animales - Es esencial para una adecuada fijación del N. Tiene una vital importancia en la nodulación, aumentando el número y peso de los mismos 7. Boro La alfalfa es el cultivo extensivo de mayor exigencia de Boro (B). La extracción de B del suelo, es 10 veces mayor en alfalfa en el primer año de cultivo, que con girasol. El Boro es esencial en la actividad meristemática y división celular, de ahí que una falta de este elemento produzca daños en los meristemas apicales y muerte de los ápices y brotes laterales. Esta función en la división celular explica la irregularidad en la expansión de los entrenudos y en una pobre expansión radicular. Es también determinante para el desarrollo de semillas y frutos. La deficiencia de Boro reduce la calidad del forraje al atrasar la madurez y aumentar la perdida de hojas. Tiene un importante efecto sobre la fijación biológica. Nódulos deficientes en Boro, desarrollan estructuras infectivas anormales, con pérdida de bacterioides dentro de las células. El nivel de nitrogenasa disminuye y por consiguiente, la cantidad de N 2 fijado. El Boro tiene, además, un efecto beneficioso indirecto al favorecer la proliferación de micorrizas, aumentando la absorción de minerales de baja movilidad como P, Zn y Cu. La deficiencia en B disminuye la absorción de fósforo (Moreno, G. y Talbot, M. 2010). 8. Molibdeno Los suelos ácidos pueden presentar carencia de molibdeno, que afecta al funcionamiento de las bacterias fijadoras de nitrógeno. El fósforo y la cal favorecen la absorción y disponibilidad del molibdeno en el suelo. Los síntomas de carencia coinciden con los del nitrógeno y se suelen dar en terrenos arenosos y muy ácidos. Cuando es preciso añadirlo al terreno, suele hacerse en forma de molibdato sódico o amónico ( 2010). 9. Cobalto Moreno, G. y Talbot, M. (2010), reportan que el cobalto fundamentalmente

32 19 32 participa en la síntesis de Leghemoglobina. Para que la bacteria en el nódulo trabaje, debe haber una concentración de oxigeno permanente y estable. Esta concentración de oxigeno esta regulada por la leghemoglobina, pigmento rojo que le da color característico al nódulo activo. Además, el cobalto es un cofactor de dicha enzima, sin la presencia del mismo no se forma leghemoglobina. La deficiencia de Cobalto causa muerte de los nódulos por intoxicación de las bacterias con oxígeno. 10. Manganeso y hierro Moreno, G. y Talbot, M. (2010), indican que entre estos dos elementos asisten en la síntesis de clorofila. Están involucrados en varios sistemas oxido-reducción. El hierro interviene en la respiración como constituyente de pigmentos. Los problemas de deficiencia de Mn y Fe son raros en alfalfa. Sin embargo, la deficiencia puede ser producida por un ph neutro o alcalino, pobre drenaje o por factores biológicos. En suelos fuertemente ácidos el Mn es reducido de su forma insoluble oxidada (Manganeso mangánico), a una forma intercambiable y soluble (Manganeso manganoso). El encalado del suelo puede producir deficiencia en Mn y Fe. Si se sabe que un suelo es pobre en Mn, solo niveles moderados de cal deben ser usados. Sin embargo, en muchos suelos alcalinos el Fe puede ser absorbido en cantidades suficientes. 11. Magnesio Según (2009), el magnesio está relacionado con el metabolismo de los carbohidratos. El magnesio es extremadamente importante en la nutrición vegetal ya que es esencial para la fotosíntesis (forma parte de la molécula de clorofila) y activa muchos sistemas enzimáticos que regulan el metabolismo de hidratos de carbono y aceites, así como el metabolismo del Nitrógeno. Al igual que el Calcio, están muy asociados al ph de suelo y al encalado. El continuo encalado puede producir deficiencia de Mg, al igual que altos niveles de fertilización con K. La alfalfa es considerada una fuente superior de Ca y Mg en raciones animales con forrajes de

33 20 33 gramíneas o silos de maíz. Aunque el contenido de estos nutrientes en la planta puede ser variable debido sobre todo a la disponibilidad de dichos nutrientes (Moreno, G. y Talbot, M. 2010). 12. Cobre Su rol en las plantas es complejo. Es un activador enzimático o parte de moléculas de enzimas. El cobre del suelo esta menos disponible a ph 7 a 8 que a menores valores. Las deficiencias de Cu están por lo general asociadas a suelos arenosos y muy lavados (Moreno, G. y Talbot, M. 2010). C. ABONO ORGÁNICO 1. Definición Álvarez, F. (2010), señala que abono orgánico es todo aquel abono que resulta de la trasformación de residuos orgánicos de origen vegetal y animal, descompuestos por fermentación aeróbica y anaeróbica, cuyo producto final es natural. Dentro de los abonos orgánicos, destaca el biol, excelente abono orgánico foliar, utilizado especialmente para los cultivos de papa, maíz, trigo, haba, hortalizas y frutales. En el mismo sentido, (2010), reporta que el abono orgánico, es el fertilizante que proviene de la degradación y mineralización de materiales orgánicos (estiércoles, desechos de la cocina, pastos incorporados al suelo en estado verde, etc.). Hay distintos tipos de abonos orgánicos: compuestos, verdes y de superficie. 2. Ventajas y desventajas del abono orgánico (2010), sostiene que los fertilizantes orgánicos tienen las siguientes ventajas: - Permiten aprovechar residuos orgánicos

34 Recuperan la materia orgánica del suelo y permiten la fijación de carbono en el suelo, así como la mejoran la capacidad de absorber agua. - Suelen necesitar menos energía. No la necesitan para su fabricación y suelen utilizarse cerca de su lugar de origen. Sin embargo, algunos orgánicos pueden necesitar un transporte energéticamente costoso, como guano de murciélago de Tailandia o el de aves marinas de islas sudamericanas. Pero también tienen algunas desventajas: - Pueden ser fuentes de patógenos si no están adecuadamente tratados. - Pueden provocar eutrofización. Por ejemplo, granjas con gran concentración de animales o por las aguas residuales humanas. Pero es más difícil que con fertilizantes inorgánicos. - Pueden ser más caros, aunque puede salir gratis si es un residuo propio de la granja o es un problema para otra explotación. Es fácil que una explotación agrícola necesite fertilizante y otra de animales tenga problemas para desprenderse de los desechos que produce. 3. Importancia de los abonos orgánicos Zulueta, R. et al. (2010), manifiestan que la importancia de los abonos orgánicos surge de la imperiosa necesidad que se tiene de mejorar las características físicas, químicas y biológicas del suelo, lo que redunda en el aumento de su fertilidad, así como de reducir la aplicación de fertilizantes y plaguicidas sintetizados artificialmente, cuyo uso frecuente o excesivo ocasiona problemas graves de contaminación. Cervantes, M. (2010), indica que la necesidad de disminuir la dependencia de productos químicos artificiales en los distintos cultivos, está obligando a la búsqueda de alternativas fiables y sostenibles. En la agricultura ecológica, se le da gran importancia a este tipo de abonos, y cada vez más, se están utilizando en cultivos intensivos. No se puede olvidar la importancia que tiene mejorar diversas características físicas, químicas y biológicas del suelo, y en este sentido, este tipo de abonos juega un papel fundamental. Con estos abonos, se aumenta la

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