Cultivando el dominio propio


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Transcripción

1 Unidad 7: CRECE CON ÉL Lección 10 Cultivando el dominio propio Escritura de la lección: Daniel 1:1-21 Verdad bíblica: Puedo cultivar el [fruto del] dominio propio en mi vida. Historia bíblica: Daniel 1:1-21 Versículo bíblico: «Como ciudad sin defensa y sin murallas es quien no sabe dominarse». (Proverbios 25:28, NVI) ENFOQUE Actividad de aprendizaje: «Tienes dominio propio?» Ninguna una pequeña golosina Dele a cada niño una golosina que les guste. Instrúyalos a sostenerla y olerla; pero no se la pueden comer hasta que les dé permiso. Continúe hablando acerca de lo delicioso que son las golosinas hasta que la mayoría de los niños le supliquen si les da permiso para que se las coman. Diga: Es difícil esperar para comer la golosina? Permita que los niños respondan. Necesitan tener mucho dominio propio para no comer antes de que se les dé permiso. Haga una pausa. Pueden comer ahora. Continúe hablando mientras los niños comen sus golosinas. Diga: El último fruto del Espíritu en Gálatas es el dominio propio. Pueden pensar en una situación en la que necesitan tener dominio propio? Permita que los niños respondan. A veces necesitas tener dominio propio para no gritarle a una persona que es hostil contigo. A veces necesitas tener dominio propio para no faltarle el respeto a tus padres. A veces necesitas tener dominio propio para dejar de jugar y tener tiempo para leer la Biblia. Cuando desistimos de hacer algo que queremos, sea bueno o malo, para poder hacer lo que Dios quiere, estamos cultivando el dominio propio. El Espíritu Santo es quien nos puede ayudar a cultivar el dominio propio en nuestras vidas. Unidad 7-47

2 MEMORIZACIÓN BÍBLICA: Filipenses 2:13 Escriba Proverbios 25:28 en un pedazo de cartulina. Reúna suficientes bloques para que los niños trabajen en grupos y construyan pequeñas ciudades y murallas. Si no tiene suficientes bloques, construya una ciudad amurallada antes de la clase y refiérase a ella mientras discute el versículo. Escriba las siguientes frases en cajas individuales. Haga dos conjuntos. Si no tiene cajas, escriba las frases en hojas separadas. bloques o cajas muñecas pequeñas o casas de juguete 12 cajas u hojas para la actividad de memorización marcadores cartulina Caja 1: Como ciudad Caja 2: sin defensa Caja 3: y sin murallas Caja 4: es quien Caja 5: no sabe dominarse Caja 6: Proverbios 25:28 *Si utiliza papel en lugar de cajas, dibuje una casa en una hoja de papel. Explicación Divida la clase en grupos. Dele a cada grupo varios bloques o cajas e instrúyalos a construir una muralla alrededor de una muñeca pequeña o una casa de juguete. Diga: En los tiempos bíblicos, los pueblos construían muros alrededor de sus ciudades para protegerse de sus enemigos. Mientras permanecían estos muros alrededor de la ciudad, el enemigo no podría penetrar y atacarlos. Si se derribaban los muros (derribe algunos de los bloques o cajas), sería mucho más fácil para el enemigo atacar a la ciudad. Lea Proverbios 25:28. Nuestro versículo de memorización nos dice que una persona que no tiene dominio propio es como una ciudad cuyas murallas están derribadas. Imagina que tú eres la ciudad. Reconstruya la muralla de bloques o cajas alrededor del juguete. Cuando tienes dominio propio, tus enemigos tendrán dificultad para atacarte. Quién es tu enemigo? Permita que los niños respondan. Satanás es nuestro enemigo, y busca tentarnos para hacernos pecar. Cuando le permites al Espíritu Santo que haga crecer el fruto del dominio propio en tu vida, Satanás no podrá hacerte pecar. Sin embargo, si pierdes el temple y haces lo que quieras, estás desprotegido. Derribe los bloques o las cajas nuevamente. Si no tienes la protección del dominio propio, estás propenso a desobedecer y a pecar. Todos necesitamos mantener las murallas del dominio propio alrededor de nuestras vidas. Unidad 7-48

3 Actividad de memorización Divida la clase en dos equipos. Dele a cada equipo un conjunto de cajas preparadas, y pídales que las pongan en el orden correcto. Lean juntos el versículo. Derribe las cajas y repita la actividad varias veces. Si tiene un grupo pequeño, permita que los niños se turnen y junten las cajas individualmente. *Si utiliza hojas de papel en lugar de cajas, pídale a los niños que pongan el versículo en el orden correcto alrededor de un dibujo de una casa. **adaptado de una lección de la página web del Ministerio para Niños. INSTRUCCIÓN Historia bíblica: «Daniel tiene dominio propio» (Daniel 1:1-21) Lea y estudie Daniel 1:1-21. Prepare una bandeja de comida atractiva que le guste a los niños. Incluya también una bebida especial. Prepare una segunda bandeja de comida sólo de frutas, vegetales y un vaso de agua. Biblia comida atractiva que le guste a los niños frutas vegetales agua Utilice las dos bandejas de comida como ilustración mientras narra la historia. Diga: Ya conocemos la historia de Daniel cuando era un adulto y se enfrentó a los leones. Sin embargo, mucho antes de ser lanzado en la cueva de los leones, él enfrentó otro enemigo. Este enemigo era la comida del rey. Muéstreles la bandeja de comida atractiva Cuando Daniel era un muchacho, Nabucodonosor, el rey de Babilonia, conquistó la ciudad donde vivía. El rey le ordenó a sus soldados que capturaran a varios jóvenes y los llevaran a vivir en Babilonia. Los muchachos debían ser muy inteligentes porque serían entrenados para servir al rey. Daniel era uno de ellos. El rey le dijo que sólo debían comer de la comida preparada en la cocina real. Esa era la mejor comida. Esto alegró a Daniel, pero había un problema. Así como nosotros oramos antes de comer, ellos también habían orado por la comida. Sin embargo, le oraron a sus dioses falsos. Daniel y los otros muchachos adoraban al Dios verdadero, y no debían comer nada que había sido ofrecido a dioses falsos. Si comían, pecaban contra Dios. Unidad 7-49

4 Sostenga la bandeja de comida atractiva. Diga: La comida se veía deliciosa, y muy de seguro ellos tenían hambre! Sin embargo, Daniel y los otros tres muchachos decidieron tener dominio propio y no contaminarse con la comida. En cambio, le pidieron al jefe de la cocina que les dieran sólo frutas, vegetales y agua que no había sido ofrecido a dioses falsos. Muéstreles la bandeja de frutas, vegetales y el vaso de agua. Aunque el jefe de la cocina se preocupó, porque pensó que se debilitarían, pero estuvo de acuerdo. Al cabo de diez días, Daniel y sus tres amigos que habían comido sólo frutas y vegetales (muéstreles la bandeja correcta), estaban más fuertes y más saludables que los que comieron de la comida del rey (muéstreles la bandeja de comida atractiva). Dios también les dio conocimiento e inteligencia. Los muchachos se distinguieron entre los demás por su sabiduría. El dominio propio que tuvo Daniel fue una muralla que lo protegió para no pecar. El dominio propio le dio la fuerza para no comer la comida del rey, y Dios lo bendijo. Dios hará lo mismo contigo cuando ejercitas el dominio propio. APLICACIÓN Actividad de aprendizaje: Arte «Control propio» Divida una hoja de papel en cuatro secciones. Escriba en la parte superior de cada sección una de las siguientes palabras: boca, manos, pie y mente. Prepare una hoja para cada niño. papel lápiz crayones Diga: Es importante que el dominio propio crezca en nuestras vidas. Quién puede pensar en una situación en la que debes controlar tu boca? Permita que los niños respondan. Cuándo debes controlar tus manos o pies? Permita que los niños respondan. Cuándo debes controlar tu mente? Permita que los niños respondan. Dele a cada niño una hoja de papel preparada. Pídales que escriban o dibujen en la sección correcta situaciones en las que necesitan tener dominio propio. Unidad 7-50

5 TIEMPO DE MINISTRACIÓN Recorte frutas del papel colorido. Haga suficientes para que cada niño tenga una. Diga: Dios puede hacer crecer el fruto del dominio propio en tu vida. Remueva las frutas de papel con la palabra «dominio propio» al pie del cartelón de la lección 1 y péguelas al árbol. el cartelón del árbol «cristiano» de la lección 1 papel colorido tijeras cinta adhesiva Diga: En estas últimas semanas hemos aprendido acerca del fruto del Espíritu. Quién puede nombrar los diferentes frutos que hemos aprendido? Permita que los niños respondan. Dios quiere hacer crecer el fruto del Espíritu en tu vida. Entréguele a cada uno una fruta de papel, y pídales que escriban su nombre. Haga una oración especial por ellos para que Dios haga crecer el fruto del Espíritu en sus vidas. Ayúdelos a pegar las frutas al árbol. Unidad 7-51

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